En una de las conferencias, de las muchas que dan en mi universidad, la mujer (ahora mismo no recuerdo bien quién era) termino su discurso diciéndonos que todo lo que ella había contado era sólo su experiencia pero que ni ella ni nadie eran quiénes para darnos consejos basándose en esos años de más que nos sacan. Dicho esto y sin mediar más palabra nos puso un vídeo que me puso la piel de gallina y me impactó tanto que nada más llegar a casa se lo enseñé a todo el mundo y ellos también experimentaron la misma sensación. Es una daptación de un poema de Mary Schmich llamado Wear Sunscreen.
¿Qué me decís vosotros?
Un saludo, María.