El martes 13 de mayo (buen día ¿verdad?) era el GRAN DÍA! Por fín, íbamos a rodar el spot de Coca-Cola Zero para el proyecto de final de carrera de Ceade.
Sin embargo, a pesar de todos nuestros intentos porque saliera todo absolutamente perfecto, ya bien temprano por la mañana empezaron los contratiempos. Habíamos quedado María Leal y yo en Ceade para recoger las cámaras mientras la tercera en discordia, Amalia, esperaba en el punto de encuentro con los “actores del spot”. Pues bien, yo me quedé dormida y llegué media hora tarde a la facultad con lo que el tiempo empezó a apretarnos desde ese momento.
Más tarde, ya en el punto de encuentro con todos los actores…. NO HABÍA ACTORES!!!! Estaba Amalia y unas cuantas chicas más (que, por otro lado, estaban allí por compromiso porque no podían escaquearse… lo que hace la amistad). Pero nuestros spot iba sobre un montón de tíos caminando por la calle y no había ninguna persona de sexo masculino. Pronto llegó el hermano de María (el príncipe), que fue el único chico con el que pudimos contar para la grabación (y porque era el hermano de María y sabemos dónde vive porque si no se hubiera ido corriendo al verse sólo ante el peligro). Ante esto, cambio total de estrategia y decidimos rodar el anuncio sólo con chicas y hacer un guiño al sexo masculino al final del spot.
Bueno, intentamos olvidarnos de todo lo que había pasado y así poder mantenera la ilusión de los primeros días. Pero la suerte no estaba de nuestro lado. Seguimos con los obstáculos. Resulta que como habíamos puesto carteles en otras facultades para conseguir reclutar más gente (porque nos temíamos lo que nos iba a pasar), se presentaron cinco chicas (PERO CHICAS, NO CHICOS!!!). No sé sinceramente que se pensarían que es “grabar un spot”, porque a las hora ya estaban preguntando cuando faltaba porque se tenían que marchar y sólo habíamos grabado unos cuantos planos. Así que tuvimos que reestructurar de nuevo el plan para grabar losplanos en los que nos interesaba que ellas salieran para que se puedieran ir…
Bueno, más adelante, cae un chaparrón y tenemos que suspender momentáneamente el rodaje y refugiarnos en los soportales de las tiendas de la calle Tetúan. No nos podíamos ir a casa (aunque ganas no faltaban) porque habíamos quedado con un hombre que nos dejaba grabar desde los balcones de su oficina.
Deja de llover, grabamos con tensión porque el cielo aún estab negro y no nos queríamos arriesgar a que nos empapáramos de nuevo. Vamos a la oficina para grabar por fín lo últimos planos desde el balcón y ¿qué pasó? Pues que sólo estaba la señora de la limpieza y, claro, ella no tenía autorización para dejarnos subir, con lo que no pudimos grabar allí. Eso sin olvidar que también nos habían dejado colgadas las de la tienda Blanco, con quiénes también habíamos quedado en grabar desde los escaparates.
Total, que a las 16.00 horas del martes 13 de mayo, estábamos comiendo en Burger King, pensando en cómo íbamos a solucionarlo todo para que quedara, al menos presenatble, para la presentación final del proyecto en julio.
Aún estamos montando, así que el resultado lo podréis ver más adelante. Ya avisaré.
Mientras tanto, estás son algunas de las fotos del rodaje.

Un saludo, María.